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Los seguros que deben contratarse en España por ley

En España, la normativa vigente obliga a contratar obligatoriamente un buen número de tipos de seguro. La obligatoriedad de contratar un seguro determinado depende de dos factores:

  • La tipología del obligado: ciudadano particular, profesional/trabajador autónomo o empresa mercantil.
  • Las actividades que desarrolla el obligado.

A modo de ejemplo, un ciudadano español que no ejerza ninguna actividad profesional, que no tenga perro y que no conduzca vehículos a motor, no tiene obligación legal de contratar directamente ningún tipo de seguro.

Pero eso no significa que, en muchas ocasiones, no pueda ser el beneficiario de algún seguro obligatorio determinado, sin haberlo contratado e incluso sin saberlo. También puede ocurrir que esté contribuyendo a pagar un seguro obligatorio, igualmente sin saberlo.

¿Te sorprenden estas dos últimas afirmaciones? Si es así, sigue leyendo. Y si no te sorprenden, estamos casi convencidos de que descubrirás que existe algún tipo de seguro cuya existencia desconocías y que, en determinados casos, es obligatorio en España.

Seguro obligatorio de automóvil

Comenzamos por el seguro de coche y moto, puesto que nadie desconoce que es obligatorio disponer de él para conducir un vehículo a motor. Pero lo que no todos saben es que este seguro obligatorio no es estrictamente un seguro del automóvil, es decir, no cubre a la máquina de cuatro o dos ruedas.

En realidad se trata de un simple seguro de responsabilidad civil. Es decir, protege al conductor ante reclamaciones por los posibles daños que pueda causar a terceras personas, incluidos los pasajeros del propio vehículo, en el caso concreto de que esos daños sean producidos por un siniestro cuya culpa es atribuible al conductor.

Y no cubre absolutamente nada más: por supuesto, los daños propios del vehículo no están cubiertos. Pero tampoco lo están los gastos médicos del propio conductor ni los daños personales permanentes que este pueda sufrir cuando ha sido el causante del accidente.

Así que, ya lo sabes: si solo dispones del seguro de coche obligatorio y quieres conducir protegido, amplía las prestaciones del mismo y añade, cuando menos, las coberturas de gastos sanitarios y daños personales del conductor.

Seguro de comunidades

El seguro de comunidades es obligatorio para todas las comunidades de propietarios cuyos inmuebles se encuentren ubicados en la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid. En el resto, su contratación es potestativa. Así que, si vives en un edificio comunitario en cualquiera de esos dos territorios, has de saber que una pequeña parte de la cuota de tu comunidad de vecinos se destina a pagar su prima.

Además, si sufres algún percance en los recintos comunes cuya responsabilidad sea atribuible a la comunidad, automáticamente te conviertes en un beneficiario indirecto de ese seguro.

Seguro obligatorio del viajero (SOV)

Este es otro de los seguros obligatorios de los que puedes ser beneficiario. Concretamente, te conviertes en beneficiario directo cada vez que realizas en España un viaje en bus, autocar, tren o barco, siempre que el medio empleado tenga la consideración de transporte público.

Tiene derecho a sus coberturas el portador del billete físico o titular del billete digital, y cubre cualquier daño corporal y material que el viajero sufra en caso de accidente del vehículo. Este seguro es obligatorio y pagado por las empresas titulares de medios de transporte público, pero no tengas ninguna duda de que el coste está repercutido en el precio del billete.

Así que, sin saberlo, cada vez que viajas en transporte público estás pagando tu propio seguro de accidentes.

Seguro para mascotas

Hasta hace poco, este seguro solo era obligatorio para los cánidos catalogados como PPP (perros potencialmente peligrosos). No obstante, las tornas han cambiado con la nueva Ley de Bienestar y Protección Animal: ahora todos los perros han de estar obligatoriamente asegurados.

Se trata de un seguro de naturaleza similar al del seguro de automóvil, que, en realidad, es un seguro de responsabilidad civil que protege al propietario ante posibles reclamaciones de daños por parte de terceros, en caso de ataque o accidente provocado por el animal.

Seguro de drones

Sin este seguro, poner en vuelo en dron es un acto ilegal. Como en el caso anterior, se trata de un seguro de responsabilidad civil, cuyo fin es cubrir los posibles daños personales o materiales provocados por colisión o caída accidental del dron.

Seguro de cazadores

A los cazadores se les impone una doble obligación: por un lado, los perros de caza han de estar asegurados. Por el otro, ellos mismos deben disponer de esta otra modalidad de seguro de responsabilidad civil.

El seguro específico para cazadores cubre cualquier circunstancia adversa que se produzca durante la práctica de la caza: desperfectos materiales, rescate, asistencia sanitaria de heridos e indemnizaciones por daños personales y por fallecimiento.

Seguros obligatorios para profesionales, autónomos y empresas

Y hasta aquí hemos llegado con nuestra relación de los seguros obligatorios por ley para los ciudadanos de a pie españoles. Pero si esos ciudadanos ejercen actividades profesionales o empresariales, la cosa se complica. Y es que, dependiendo de la actividad realizada, pueden estar obligados a contratar múltiples seguros adicionales.

Un buen ejemplo son quienes desarrollan su actividad profesional en locales abiertos al público, ya que han de tener un seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles daños ocasionados a los clientes en el recinto comercial.

Otro ejemplo lo tenemos en los constructores de inmuebles destinados a la venta. Cualquier edificio recién construido ha de contar con un seguro decenal. Este seguro cubre, durante diez años, los posibles defectos constructivos o vicios ocultos de la nueva construcción.

Otro ejemplo lo tenemos en los profesionales que, en caso de error o mala praxis, pueden provocar daños muy graves a sus clientes, caso de médicos, abogados, corredores de seguros o pirotécnicos.

Finalmente, todos los empresarios con trabajadores por cuenta ajena están obligados a contratar un seguro de accidentes y fallecimiento que cubra al conjunto de los empleados.

¿Se nos ha olvidado el seguro de hogar?

La respuesta correcta es que lo hemos dejado intencionadamente para el final, porque resulta que el seguro de hogar, contra lo que mucha gente piensa, no es obligatorio para los propietarios particulares de viviendas hipotecadas.

Esto no implica que, en ese caso concreto, lo más recomendable sea contratar voluntariamente un seguro de hogar que, al menos, asegure el valor del continente ante un siniestro que provoque graves daños o la destrucción completa del inmueble hipotecado.

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