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5 Claves para mejorar la comunicación en la intimidad

La falta de comunicación en la intimidad puede llevar a malentendidos, frustraciones y problemas en la relación. Si queremos evitar estas situaciones, debemos intentar mejorar la comunicación en todos los aspectos posibles. 

Desde una conversación banal en donde exponemos nuestras opiniones, hasta algunas más profundas en las cuáles mostramos un lado más vulnerable que nos comprometa, y muchas veces, atemorice. ¿Cómo nos enfrentamos a esto? ¿Cómo nos animamos? Hoy hablaremos de cinco claves a tener en cuenta para poder sentirnos más preparados a la hora de expresarnos durante los momentos de intimidad.

Bienvenidos a todos al mundo del amor, los viajes y la pasión.

1- Comunicación libre y abierta:

La comunicación en la pareja está completamente ligada a la confianza entre sus pares. Para comunicarse de manera abierta y libre, es esencial contar con la confianza de que la otra persona no va a juzgarnos, criticarnos o cuestionarnos. La base de toda relación saludable es una fluidez no solo verbal, sino también emocional. Exponerse de tal manera puede ser aterrador, pero cuando la vulnerabilidad es mutua y la confianza es plena, es ahí dónde las relaciones florecen en su esplendor. 

Hablar de sexo jamás debería ser un tabú en una relación saludable, como fomenta JOYclub, una plataforma que comprende la importancia de la intimidad y la conexión, ofreciendo una gran cantidad de recursos para ayudar a las parejas a avivar la chispa en su relación y mantenerla viva durante un largo tiempo. 

Recuerda que la práctica hace al maestro, y es por eso que no es necesario comenzar a expresar todos nuestros miedos, deseos y necesidades tanto físicas como emocionales, sin antes haber comunicado otro tipo de pensamientos más banales previamente. La comunicación profunda lleva tiempo, y no debemos apresurarnos ni forzarnos a abrirnos antes de estar listos y sentirnos cómodos para hacerlo. 

2- Escuchar activamente:

Una comunicación efectiva empieza con la escucha activa. Escuchar a nuestras parejas de manera atenta y sin interrupciones es esencial para comprender sus necesidades, deseos y emociones. Durante los momentos íntimos, cuando muchas veces las palabras son limitadas, es crucial estar presente y prestar también atención a las señales no verbales.

Muchas veces las emociones se expresan a través del lenguaje corporal; suspiros, miradas e incluso sonidos que emitimos. Luego de mucha práctica y tiempo, esto será más sencillo para nosotros, a medida que aprendamos más de nuestra media naranja.

Es importante crear un ambiente de confianza en el que nos sintamos cómodos compartiendo nuestros pensamientos y deseos más íntimos, esos que nos reservamos para nosotros mismos. La escucha activa implica no juzgar ni criticar, sino aceptar y validar los sentimientos de cada uno. Cuando nos sentimos escuchados y comprendidos, la comunicación en la intimidad se fortalece y la conexión emocional se hace más profunda.

Es fundamental no aplastar al otro con nuestro ego ni priorizar únicamente nuestras propias necesidades. Debemos estar dispuestos a comprender y apoyar las emociones de nuestro compañero, entendiendo que esa es la puerta al éxito.

3- Alimentar la conexión emocional:

Aunque pueda sentirse difícil de creer, la comunicación durante los momentos de gran intimidad no se trata simplemente de expresar lo que queremos y buscamos a un nivel puramente placentero, sino también de la creación de una conexión emocional con nuestra pareja. Esto nos ayudará a que el vínculo sea más apreciado, significativo y duradero. Para fortalecer esta conexión, es importante expresar el amor y el respeto hacia la otra persona durante los momentos íntimos.

El contacto físico es una gran forma de fortalecer la conexión emocional. Muchas veces las miradas también pueden expresar sentimientos más fuertes que incluso las palabras. La vulnerabilidad emocional fortalece el lazo entre ambos y crea un ambiente de intimidad seguro. Sentirnos protegidos y alejados de cualquier tipo de daño nos permite dejarnos llevar por el placer y vivir en el momento, confiando plenamente en que la otra persona estará allí para nosotros.

4- Experimentación:

Aprender a comunicarnos en una relación durante los momentos íntimos es un proceso en constante evolución. Las preferencias y necesidades de cada persona pueden cambiar con el tiempo, por lo que es importante que estemos listos para experimentar y adaptarnos de ser necesario. Siempre y cuando nos respetemos y sostengamos conversaciones previamente sobre los límites de cada uno, no deberíamos tener miedo de probar cosas nuevas y explorar juntos.

La comunicación constante y la voluntad de experimentar pueden ayudar a mantener la chispa viva en la intimidad a lo largo de la relación.

5- Evitar el miedo a los “no”

Muchas veces nuestro temor al rechazo es lo que nos hace quedarnos atascados dentro de nosotros mismos e impide que seamos capaces de expresarnos libremente, incluso con una persona que apreciamos tanto. Por eso es fundamental entender que es parte de la comunicación el estar preparado para un “no” o una incompatibilidad entre la otra persona y nosotros mismos. 

Hay momentos en los que puede que hallemos diferencias entre lo que disfrutamos en la intimidad y lo que no. Es importante estar preparados para esa situación y entender que no representa algo malo en nosotros o en nuestra relación. El ser capaz de aceptar esas diferencias puede llegar a fortalecer el vínculo, y como resultado, hacernos sentir más cómodos en nuestra propia piel. 

Tras comunicarnos de manera efectiva y respetuosa, y entender que el amor continúa intacto a pesar de ese desencuentro, nos sentiremos más preparados para expresarnos de manera libre en un futuro.

La comunicación en la intimidad es un viaje continuo. Requiere de esfuerzo y atención de ambas partes, y debe ser nutrido día a día. Pero hay que recordar que los beneficios a largo plazo hacen que valga la pena el esfuerzo, el compromiso y la paciencia. Las parejas se alimentan en la cotidianidad no solo mediante palabras, sino también acciones. Es fundamental no olvidarnos de los pequeños detalles, ser considerados con el otro y tener empatía a la hora de comunicarnos con nuestra media naranja.

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